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Consuelo Mora / Hivos

Blog por Anthony Marten, mayo 8, 2019

Jess Márquez se convirtió en la primer persona trans que ve su identidad de género reconocida en un documento de identidad de persona migrante en Costa Rica.

“Esto no es sobre mí. Esto se trata de garantizar todos los derechos para todas las personas”, señaló Jess Márquez luego de convertirse en la primera persona trans que ve su nombre e identidad de género autopercibida plasmados en su cédula de residencia costarricense. Jess, un activista trans, sonreía de oreja a oreja el pasado 29 de abril, cuando finalmente recibió su nuevo documento de identidad oficial. Acompañado por amistades, se detuvo un instante a reflexionar sobre el largo viaje que tuvo que emprender para que este sueño se volviera realidad.

El pasado 21 de diciembre de 2018, Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, firmó el decreto 41337 conocido como “Reglamento para el reconocimiento del derecho a la identidad sexual y de género para personas extranjeras en DIMEX”. El decreto se ampara en la resolución de la Opinión consultiva 24 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en enero del 2018, que establece que Costa Rica y los demás países consignatarios deben reconocer la identidad de las personas trans, entre otros puntos relacionados con derechos de la comunidad LGBTIQ.

Durante más de año y medio, Jess, junto a organizaciones y colectivos, ha estado trabajando para asegurar que Costa Rica cumpla lo que estipula la resolución. Para muestra su trabajo como activista en el colectivo Transcedentes y su rol en el equipo organizador del Festival ELLA en su edición Costa Rica, iniciativa respaldada por Hivos. Pero la falta de información en cuanto a derechos sexuales, representación y la permanente discriminación ha dificultado su trabajo. Los discursos de odio fueron la norma durante las elecciones presidenciales del año anterior. Partidos políticos utilizaron retóricas anti derechos para crecer en popularidad, poniendo en riesgo la vida de muchas personas. A pesar de esto, el país ha logrado avanzar y una muestra fue la firma del decreto ejecutivo para reconocer los derechos de la población LGBTIQ.

La lucha continúa

Si bien estos logros son de celebrarse y estoy seguro que en el futuro traerán cambios importantes, la discriminación sigue siendo cosa de todos los días. Jess lo vive cada vez que tiene que presentarse a cualquier institución pública o privada. “La última vez que fui al banco, me tomó 45 minutos canjear un cheque a mi nombre. La persona que me atendió no podía creer que yo fuera la persona que salía en mi documento de identificación. Esta es una situación cotidiana para mí”, me dijo mientras me contaba sobre los retos que sufría antes de obtener su nuevo documento. Lo común era que quien le atendía remitiera su caso con otra persona, haciendo de cualquier trámite un proceso muy largo en el que a veces ni siquiera encontraba alguna solución. Esta sigue siendo la realidad para la mayoría de personas trans en el país, mientras su documento de identidad siga sin reflejar su verdadera identidad de género.

Matrimonio igualitario, adopción por parejas LGBTIQ y otro montón de derechos aún están en discusión. Como hombre gay, me preocupa esta situación y cómo resultarán al final. Pero, también estoy esperanzado. Con personas tan inspiradoras como Jess, veo un futuro donde todas y todos seamos capaces de expresar nuestra identidad. Ya sea dentro de un año, una década o un siglo, la verdad es incierto.

Por ahora solo queda celebrar este gran logro y esperar para seguir aplaudiendo más casos de personas que ven sus derechos reconocidos. Y como parte de Hivos, estoy consciente que necesitamos seguir luchando, porque esta es una batalla que todas y todos debemos enfrentar en conjunto.