La crisis del Covid-19 incrementó las solicitudes de apoyo de las personas jóvenes LGBTIQ+ en Costa Rica

A más de un año de iniciada la pandemia del COVID-19, Eva Núñez Torres, activista feminista LGBTIQ+, nos cuenta cómo en este contexto marcado por el aislamiento social y el confinamiento en las casas, se ha dado un incremento en las solicitudes de apoyo de jóvenes LGBTIQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex y queer, entre otras) para solventar necesidades básicas materiales y emocionales, muchas veces relacionadas con la mayor exposición a la violencia dentro de sus hogares. Nos cuenta, además, del trabajo que realiza la Fundación Casa Rara, una iniciativa de apoyo a estas personas en la cual colabora.

Por: Eva Nuñez

La pandemia provocada por el Covid-19 agrava la vulneración y riesgo en ciertas poblaciones que no son tan visibles. En Costa Rica eso pasa con las personas jóvenes LGBTIQ+ generando un fuerte impacto en la salud mental de estas personas y en su posibilidad de cubrir necesidades básicas.

Casa Rara, una fundación costarricense que busca generar espacios seguros para personas menores de 25 años LGBTIQ+, ha presenciado y atendido de primera mano esta realidad. La fundación se dedica a brindar acompañamientos educativos, económicos y psicológicos que mejoren la calidad de vida de estas personas.

Shi Alarcón, activista feminista LGBTIQ+, directora y fundadora de Casa Rara, menciona que se ha dado un aumento en los casos que requieren de atención urgente a raíz de la pandemia de la Covid-19. De enero a marzo de 2020 se registraron un total de 43 casos de solicitudes de atención y acompañamiento, mientras que, de abril a junio del mismo año, época en que se aplicaron las medidas más restrictivas en Costa Rica, se contabilizaron 128 casos nuevos, es decir, tres veces más casos que en el primer trimestre, finalizando el año con un total de 191 casos. En lo que va del 2021, se ha presentado mayor demanda de atención especializada de personas menores de edad, en comparación con el año anterior.

Además, según datos de la fundación también hubo un aumento en las consultas por medio de redes sociales, por parte de jóvenes LGBTIQ+ mayores de 18 años, menores de edad y de instituciones u organizaciones.

A raíz de la pandemia global, en el 2020 los casos que recibió la fundación fueron principalmente de personas LGBTIQ+ que se quedaron sin trabajo. Por un lado, personas que antes aportaban dinero en sus hogares y ahora no lo pueden hacer y les expulsaron. Y, por otra parte, personas que vivían de manera independiente, pero que ahora no pueden costear sus gastos básicos.

Según Casa Rara, las medidas que ha planteado el gobierno de Costa Rica durante la pandemia inciden en las solicitudes de apoyo. “Cuando se dio la primera medida para la suspensión o disminución de la jornada laboral mucha gente que nos escribió, y conforme las medidas se hicieron más restrictivas aumentaron las solicitudes de personas llamando con situaciones de alto riesgo y que requerían de apoyo urgente”, menciona Shi Alarcón.

La principal razón por la que las personas jóvenes LGBTIQ+ solicitan estos apoyos, en lo que Alarcón denomina “situaciones límite”, se debe a la convivencia con sus agresores en los hogares.  En el confinamiento que ha traído la pandemia, las personas jóvenes LGBTIQ+ han perdido el contacto personal con sus pares de confianza, que en muchas ocasiones han sido sus redes de apoyo y seguridad. Durante este aislamiento estas personas han estado más expuestas a hogares no siempre seguros y con familiares que en muchos casos, desconocen o rechazan su orientación, identidad y/o expresión del género. Ya sea porque al mayor contacto con sus familias, los padres y madres han sospechado o se han dado cuenta de la identidad y la sexualidad de sus hijes, o porque las personas jóvenes han sentido la necesidad de expresarlo abiertamente, lo cierto es que esto se ha convertido en un detonante de crisis familiares y personales que, en muchos casos, involucran la violencia o expulsión de sus hogares.

Según el Centro de Investigación y Promoción para América Central de Derechos Humanos (CIPACDH), en una investigación sobre el suicido realizada en Costa Rica, el costo vital de la discriminación y violencia que sufren las personas LGBTIQ+ al convivir con sus agresores es bastante alto, las personas jóvenes son 4 veces más propensas a contemplar el suicido como una alternativa.

Según esa investigación, las tazas de suicidio aumentan según los rangos de edad, y se ha observado un aumento en las poblaciones jóvenes, y este porcentaje se triplica en personas entre los 15 y 19 años. Además, menciona que eventos que generan estrés o ansiedad pueden actuar como detonantes en la ideación suicida o intentos de autolesión y/o eliminación.

Ante estas situaciones Casa Rara cuenta con un protocolo en el cual se miden los niveles de riesgo y vulnerabilidad, que permite el seguimiento, atención y priorización de los niveles más altos que implican riesgo a la vida, la integridad y la salud, tales como la presencia de ideación suicida, intentos de autolesión y/o autoeliminación, situación de calle o abandono, violencia física y/o sexual, o no contar con redes de apoyo familiares o de amigos/as.

Para Alarcón, la vulnerabilidad varía en los diferentes grupos, afectando mayoritariamente a las personas trans. Por ejemplo, menciona que a las personas trans, que generalmente son expulsadas de las familias, el sistema educativo y la sociedad en general a más temprana edad, se les dificulta más retomar sus proyectos de vida, que a otras personas.

“Lo que yo quisiera es que la gente piense en Casa Rara como un proyecto de amor. Queremos enseñarles que con amor todo se puede, y con un amor sano, noble, genuino, íntegro… A veces la gente piensa que las personas LGBTIQ+ no tenemos valores, pero claro que sí, los valores no son heterosexuales, los valores son de las personas y eso es lo que nosotrxs somos, -menciona Shi Alarcón- “.

En caso de que una persona LGBTIQ+ menor de 25 años esté en riesgo, puede contactar a la Fundación Casa Rara por medio de Facebook como @CasaRaraCR, Instagram como casararacr o bien al correo casarara.cr@gmail.com

Tomado del facebook de Casa Rara
Tomado del facebook de Casa Rara

Eva Nuñez es una activista feminista que nos cuenta las vivencias de personas LGBTIQ+ jóvenes en el contexto de la pandemia, como parte de un proceso de formación para el fortalecimiento de capacidades en comunicación en el marco del proyecto Libre de Ser. En la construcción de esta historia contó con el acompañamiento y la mentoría del periodista Javier Estrada.

Sobre Libre de Ser

Libre de Ser es un proyecto implementado por Hivos, con el apoyo de la Embajada de los Países Bajos en Centroamérica, que contribuye a salvaguardar la vida y la intergridad de las personas LGBTIQ+ a través del mejoramiento y uso de datos sobre violencia contra estas personas y la creación de nuevas narrativas y estrategias de comunicación que contrarresten los discursos de odio. Para obtener más información del proyecto Libre de Ser puede comunicarse con Mercedes Alvarez Rudin al correo malvarezrudin@hivos.org.